NordVPN ha comenzado un proyecto de varios meses para actualizar toda su red de servidores con una base Linux más reciente y nuevas direcciones IP para cada uno de ellos.
El despliegue está diseñado de tal forma que la mayoría de los usuarios no notarán ningún cambio durante el proceso. Cada servidor recibirá software actualizado y una nueva dirección IP como parte de esta labor. La compañía espera que la transición completa tarde varios meses en finalizar en toda su infraestructura global.