A dieciocho meses de las elecciones presidenciales de 2027, Olivier Faure y Raphaël Glucksmann celebraron reuniones rivales este fin de semana, revelando visiones estratégicas divergentes a pesar de similitudes ideológicas. Faure se alió con ecologistas y antiguos insurrectos en Trappes, mientras que Glucksmann se unió al centro-izquierda en Pontoise. Estas reuniones destacan una rivalidad latente dentro de la izquierda.
Este fin de semana, dos figuras clave de la izquierda francesa se enfrentaron a través de reuniones paralelas, destacando divergencias estratégicas para las elecciones presidenciales de 2027. El sábado 15 de noviembre, Olivier Faure, primer secretario del Partido Socialista, organizó un encuentro en Trappes, Yvelines, junto a Les Écologistes y antiguos 'insoumis' de L’Après, sus principales aliados en la izquierda. Esta alianza busca consolidar una base más izquierdista.
El domingo, el eurodiputado Raphaël Glucksmann optó por Pontoise, Val-d’Oise, para alinearse con Bernard Cazeneuve y su movimiento La Convention. También presentes estaban el expresidente François Hollande, la presidenta de la región Occitanie Carole Delga, y otros ministros de la era Hollande como François Rebsamen y Stéphane Le Foll. Ante un público de unas 500 personas, mayoritariamente mayores, Glucksmann delineó su tríada para 2027: centrándose en 'defensa y seguridad', 'transición energética' y garantizando la 'cohesión social' mediante 'inversiones en solidaridad' y 'justicia social'.
'La promesa hecha a los trabajadores de mejorar sus condiciones de vida' ha sido traicionada, martilleó. A pesar de estas diferencias, los dos hombres comparten posiciones cercanas, como su llamada al compromiso con el primer ministro Sébastien Lecornu. Estos eventos exponen una rivalidad latente mientras la izquierda busca reposicionarse a dieciocho meses del voto.