Desde el inicio del examen del presupuesto, la mutua detestación entre los Insoumis y los socialistas ha estallado abiertamente en el hemiciclo de la Asamblea Nacional. Las tensiones, destacadas por un acalorado intercambio entre Olivier Faure y Paul Vannier, subrayan la creciente fractura en la izquierda. El Partido Socialista busca emanciparse de La France insoumise mediante compromisos con los macronistas.
Los debates sobre el presupuesto de 2026 en la Asamblea Nacional han puesto de relieve profundas fracturas en la izquierda francesa. Desde octubre de 2025, el odio recíproco entre los diputados de La France insoumise (LFI), leales a Jean-Luc Mélenchon, y los del Partido Socialista (PS) se ha manifestado abiertamente en el Palacio Borbón.
Un incidente revelador ocurrió en octubre en medio de intensas discusiones presupuestarias. Olivier Faure, primer secretario del PS, salió a vapear al salón Delacroix, adyacente al hemiciclo. Con el ceño fruncido, escudriñó la sala cuando Paul Vannier, diputado de LFI apodado 'el fiscal de la Revolución' por los socialistas, se dirigió a él con gravedad: '¿Buscas a Lecornu?'. Esta aguda observación apuntaba a la decisión de Faure de perdonar al primer ministro Sébastien Lecornu de una censura, una medida que hizo añicos las esperanzas de unidad de la izquierda. Faure respondió con una sonrisa burlona: 'Sí, sí, mientras tanto…'.
Esta animosidad encaja en un contexto más amplio. En privado, Jean-Luc Mélenchon dice de Faure: 'Creí en él, me equivoqué'. Su reunión de 2022, después de la elección presidencial en la que Anne Hidalgo obtuvo solo el 1,7% para el PS frente al 22% de Mélenchon, llevó a la creación de la coalición Nupes, dominada por LFI. Mélenchon entonces creyó que había impuesto su supremacía, marcando a los socialistas con el 'hierro candente del melenchonismo'.
Hoy, el PS persigue una estrategia de compromiso con el gobierno macronista para emanciparse de LFI. Este enfoque, aunque arriesgado de cara a 2027, confirma la fractura iniciada por los actuales debates presupuestarios, en los que los socialistas negocian victorias parciales a expensas de la unidad de la izquierda.