Oskar Johansson detectó un incendio en la casa de su vecina en Gottne el martes por la noche y ayudó a poner a salvo a la mujer, que padece demencia. Los servicios de rescate sacaron posteriormente al hombre que se encontraba en el interior.
Oskar Johansson regresaba a casa de una reunión en Gottne cuando notó humo que no encajaba con el clima soleado. Siguió el rastro del humo y encontró una vieja casa de madera en llamas.
La mujer, de casi 80 años y con demencia, estaba descalza y en camisón en la puerta, con las llamas a solo medio metro de distancia. Johansson llamó a los servicios de emergencia y la ayudó a cruzar sobre las brasas ardientes usando su andador.
El hombre permaneció dentro en una silla de ruedas en la planta baja. Los servicios de rescate llegaron con equipos de buzos de humo y lograron sacarlo. Ambos se encuentran bien dadas las circunstancias, aunque la casa quedó totalmente destruida por el fuego.