Pakistán asegura haber llevado a cabo una incursión terrestre y ataques transfronterizos en Afganistán tras un atentado contra una instalación de los Pakistan Rangers en Karachi que dejó tres muertos. Las autoridades talibanes en Afganistán declararon que los ataques alcanzaron viviendas y causaron numerosas víctimas civiles, mientras que la misión de la ONU en el país reportó al menos 28 civiles fallecidos y 49 heridos en los ataques.
El ministro de Información de Pakistán, Attaullah Tarar, declaró que las fuerzas de seguridad llevaron a cabo una operación terrestre basada en labores de inteligencia cerca de la frontera entre Pakistán y Afganistán, antes de realizar lo que describió como ataques contra escondites y refugios milicianos.
La operación tuvo lugar tras un ataque ocurrido la noche del sábado contra un cuartel general regional de los paramilitares Pakistan Rangers en Karachi. El ejército pakistaní informó que tres efectivos de los Rangers murieron y otros cuatro resultaron heridos. La policía y testigos señalaron que un miliciano estrelló un vehículo cargado de explosivos contra el recinto, lo que desencadenó un tiroteo. Jamaat-ul-Ahrar, una facción escindida vinculada al Tehreek-e-Taliban Pakistan (TTP), se atribuyó la responsabilidad del asalto.
Tarar afirmó que los objetivos incluían sitios utilizados por Jamaat-ul-Ahrar y lo que las autoridades pakistaníes denominan “Fitna al-Khawarij”, etiqueta que Pakistán emplea para referirse al TTP. Pakistán sostuvo que su operación de seguridad abatió a milicianos y que uno de los atacantes arrestados en el caso de Karachi fue identificado por el ejército como un ciudadano afgano.
Las autoridades talibanes de Afganistán rechazaron la versión de Pakistán y acusaron a Islamabad de atacar zonas residenciales. El portavoz adjunto del gobierno, Hamdullah Fitrat, señaló que los ataques golpearon hogares en las provincias de Paktia, Paktika y Kunar, y alegó que 36 personas murieron y 163 resultaron heridas. El portavoz talibán, Zabihullah Mujahid, condenó los ataques calificándolos de “acto cobarde de agresión”.
La Misión de Asistencia de las Naciones Unidas en Afganistán (UNAMA) confirmó que al menos 28 civiles murieron y 49 resultaron heridos en ataques aéreos en Paktia, Paktika y Kunar la tarde del domingo 28 de junio, e indicó que la verificación continúa en curso.
La violencia reciente subraya las tensiones que han surgido repetidamente entre Pakistán y Afganistán desde que los talibanes regresaron al poder en Kabul en agosto de 2021. Pakistán ha culpado al TTP y a grupos aliados por el creciente número de ataques dentro de su territorio, mientras que los funcionarios talibanes han acusado a Pakistán de violar el territorio afgano y dañar a civiles.