En respuesta a una serie de casos de violencia sexual en escuelas parisinas, la ciudad de París anuncia un plan de acción para supervisar mejor a los animadores extraescolares. Patrick Bloche, adjunto de educación, enfatiza la formación reforzada y la detección temprana de riesgos. Esta medida busca proteger a los niños tras 30 suspensiones este año, incluidas 16 por delitos sexuales.
Desde la primavera, el distrito 11 de París ha sido escenario de una oscura serie en las escuelas maternas, con 11 animadores extraescolares suspendidos, la mayoría por delitos sexuales. Esto representa un tercio de las 30 suspensiones totales en París este año, de las cuales 16 implican violencia sexual.
Un caso notable involucra a un animador de la escuela Alphonse-Baudin, suspendido desde abril y programado para ser juzgado el 25 de noviembre por agresión sexual a cinco menores y un adulto, así como acoso sexual a dos colegas, según Le Parisien. En la escuela Bullourde del mismo distrito, tres animadores fueron suspendidos este otoño. La familia de una niña joven presentó una denuncia por 'violación agravada', según informó AFP confirmando información de Mediapart. La Ciudad de París también presentó una denuncia.
El 14 de noviembre, Patrick Bloche, adjunto de educación bajo Anne Hidalgo, describió estos incidentes como un 'flagelo' y presentó un 'plan de acción para apoyar la liberación de las voces de los niños'. Las medidas clave incluyen formación para detectar 'señales débiles' y una formación obligatoria de dos días para todo el personal temporal nuevo antes de asumir sus puestos. Este paso busca identificar posiciones problemáticas y condicionar el despliegue de agentes al dominio de las expectativas, explicó el elegido.
La ciudad contrata a 3.000 nuevos agentes anualmente para reponer su reserva de 10.000 temporales, de un total de 14.000 animadores. Estos criterios reforzados de reclutamiento y formación se aplican así a una gran parte de la fuerza laboral, con el objetivo de prevenir futuros casos.