Tras la pérdida de escaños en las elecciones, el peronismo intenta reagruparse en un Bloque Justicialista con 22 senadores para resistir a La Libertad Avanza. Sin embargo, tensiones internas, ausencias y desprendimientos amenazan el plan, con grupos como Convicción Federal y senadores de Santiago del Estero optando por la autonomía. Esto podría reducir la representación peronista a su nivel más bajo desde 1983.
El peronismo enfrenta un reordenamiento en el Senado tras las elecciones del 26 de octubre, que resultaron en la pérdida de ocho bancas. La estrategia previa de fragmentación, diseñada para ganar espacios en el Consejo de la Magistratura en 2022, se disolverá, obligando a la unificación en un Bloque Justicialista liderado por figuras como José Mayans y Juliana Di Tullio. "Hay que desarmar Unidad Ciudadana", le dijo Di Tullio a Cristina Kirchner, con el objetivo de sostener 22 legisladores en un espacio único para pelear la primera minoría frente a las 19 o 20 bancas de La Libertad Avanza.
Conversaciones avanzan para disolver bloques como Unidad Ciudadana y el Frente Nacional y Popular, pero exclusiones clave persisten. Los cuatro senadores de Convicción Federal —Carolina Moisés, Fernando Salino, Guillermo Andrada y Fernando Rejal— ratificaron su autonomía, criticando la falta de consenso. Moisés señaló en redes sociales que la "unidad" se proclama sin convocar a disidentes, y su entorno afirmó: "Hacen unidad entre los K únicamente". Andrada, ligado al gobernador Raúl Jalil de Catamarca, evalúa alianzas fuera de Unión por la Patria, incluyendo reuniones con el Gobierno por el Presupuesto 2026.
Además, Gerardo Zamora y Elia Moreno de Santiago del Estero rechazan el nombre del bloque y formarán una bancada propia, aunque José Neder se unirá al Justicialista. Zamora, que se acerca al Gobierno nacional mediante encuentros con Diego Santilli, busca protagonismo independiente. Una cena en la sede del PJ el miércoles reveló ausencias de Juan Manzur, Sandra Mendoza, Cändida López y Daniel Bensusán, aunque garantizaron su adhesión. Un legislador comentó: "Estamos hablando con todos y contamos hoy con 22 legisladores, después si alguno se da vuelta... no sé qué decirte".
Si las rupturas se concretan, el peronismo quedaría en 22 miembros, apenas dos por encima de La Libertad Avanza, alterando negociaciones para mayorías especiales como nombramientos de jueces. Esto marcaría la representación más baja del PJ en el Senado desde 1983, exponiendo una fractura histórica posderrota.