Peter Greene, conocido por sus papeles de villanos en Pulp Fiction y The Mask, ha fallecido a los 60 años. Fue encontrado muerto en su apartamento de Nueva York, sin sospechas de juego sucio. Su representante elogió su talento y su bondadoso corazón.
Resumen
Peter Greene, el actor reconocido por interpretar villanos memorables en películas de los años 90, falleció el 13 de diciembre de 2025, a los 60 años. Fue hallado sin vida en su apartamento de Nueva York, según su representante Gregg Edwards. Las autoridades, según informó el New York Post, han descartado cualquier sospecha de juego sucio, aunque la causa de la muerte no se ha divulgado.
Aspectos destacados de su carrera
Greene cobró notoriedad con su escalofriante interpretación de Zed, el guardia de seguridad violador en Pulp Fiction (1994) de Quentin Tarantino. En el mismo año, interpretó al antagonista Dorian en The Mask, protagonizada por Jim Carrey. Estos papeles lo consolidaron como el actor ideal para personajes duros y amenazantes.
Su filmografía incluye trabajos destacados en Clean, Shaven (1994) de Lodge Kerrigan, donde encarnó a un hombre con esquizofrenia y ganó el premio al mejor actor en el Taormina Film Festival. Greene participó en otros proyectos notables como The Usual Suspects (1995), Under Siege 2: Dark Territory (1995), Training Day (2001) junto a Denzel Washington, Judgment Night (1993), The Rich Man's Wife (1996) con Halle Berry, Blue Streak (1999) y The Bounty Hunter (2010) con Jennifer Aniston.
Nacido en Montclair, Nueva Jersey, Greene deja una hermana y un hermano.
Reflexiones personales
En una entrevista de 2011 en The Sissy Gamache Show, Greene reveló que inicialmente rechazó el papel en Pulp Fiction por su contenido intenso, comparándolo con Deliverance. Sin embargo, tras conversaciones con Tarantino, lo aceptó y modificó la escena según su visión.
El representante de Greene, Gregg Edwards, compartió palabras conmovedoras con NBC News: «Nadie interpretó a un villano mejor que Peter. Pero también tenía un lado gentil que la mayoría nunca vio, y un corazón de oro». Edwards añadió: «Era un tipo estupendo. Verdaderamente uno de los grandes actores de nuestra generación. Su corazón era inmenso. Lo voy a extrañar. Era un gran amigo».