El presidente Gustavo Petro afirmó que el aumento de la violencia en Colombia se originó en la falta de implementación del Programa Nacional Integral de Sustitución de Cultivos Ilícitos (PNIS) durante el gobierno de Iván Duque. En un discurso, lamentó la muerte de menores en bombardeos militares y criticó el reclutamiento de niños por disidencias de las FARC. Petro anunció que denunciará al líder de las disidencias ante la Corte Penal Internacional.
Durante su alocución presidencial, Gustavo Petro presentó el panorama de seguridad en Colombia, destacando bombardeos realizados por las Fuerzas Armadas en Guaviare, Arauca y Amazonas contra grupos armados criminales. "Lamentablemente murieron menores combatientes", afirmó el mandatario.
Petro atribuyó el incremento de la violencia a la omisión en la ejecución del PNIS bajo el gobierno de Iván Duque. "Cuando se abandonó el PNIS en agosto de 2019, se hizo trizas la paz y comenzó la construcción de la violencia que actualmente estamos viviendo", dijo. Pidió perdón a las madres de los jóvenes caídos en combate, subrayando que "la guerra es siempre un hecho anómalo y negativo para cualquier sociedad, la búsqueda de la paz siempre debe ser un objetivo máximo de las sociedades".
El presidente aclaró que los menores fallecidos no eran transeúntes, sino reclutados, entrenados y armados. Ante la reaparición de alias "Iván Mordisco", líder de las disidencias de las FARC, quien rechazó operativos militares y envió condolencias a las familias de los menores muertos, Petro lo calificó de criminal de guerra. "Esto lo coloca como un criminal de guerra que debe ser denunciado ante la Corte Penal Internacional, yo lo voy a hacer porque tengo la facultad", declaró, aludiendo al reclutamiento prioritario de menores por el grupo.
Petro rechazó suspender los bombardeos, argumentando que sería un "mensaje contradictorio" que aumentaría el reclutamiento infantil. Mordisco, por su parte, describió a los jóvenes caídos como "dignos luchadores por la liberación de nuestro pueblo" y anunció una postura de "defensa de los territorios" ante las elecciones de 2026 para minimizar traumas por una "avanzada guerrerista".