La Basílica de Luján albergó una misa masiva este martes para conmemorar el primer aniversario de la muerte del Papa Francisco, con la presencia de funcionarios del Gobierno y de la oposición. El arzobispo de Mendoza, Marcelo Colombo, encabezó la ceremonia ante miles de fieles. La vicepresidenta Victoria Villarruel estuvo invitada pero no asistió.
La Basílica Nuestra Señora de Luján se llenó de fieles y representantes políticos el 21 de abril para homenajear a Jorge Bergoglio, un año después de su fallecimiento. La misa, iniciada pasadas las 17 horas, fue oficiada por el arzobispo Marcelo Colombo, presidente de la Conferencia Episcopal Argentina.
Entre los asistentes del oficialismo destacaron el jefe de Gabinete Manuel Adorni, el ministro del Interior Diego Santilli, el presidente de la Cámara de Diputados Martín Menem, el ministro de Desregulación Federico Sturzenegger, la ministra de Seguridad Alejandra Monteoliva, el senador Bartolomé Abdala y el diputado Gabriel Bornoroni. Del lado de la oposición, el gobernador bonaerense Axel Kicillof acudió con el ministro de Trabajo Walter Correa, la secretaria de Cultura Florencia Saintout y el diputado Eduardo “Wado” de Pedro.
La ausencia de Villarruel generó comentarios, ya que se esperaba su participación aunque finalmente no ingresó al templo por razones de protocolo, según fuentes cercanas. Esta convocatoria reflejó la capacidad de Francisco para unir a sectores enfrentados en Argentina.
El evento subrayó el legado del primer Papa argentino, quien promovió la inclusión social y el diálogo durante su pontificado desde 2013 hasta su muerte.