El Papa León XIV ofició una misa en la Basílica de San Pedro para honrar a la Virgen de Guadalupe y pidió su protección para los jóvenes mexicanos contra el crimen y las adicciones. Esta fue la primera vez que presidió esta celebración el 12 de diciembre. Además, la presidenta Claudia Sheinbaum lo invitó formalmente a visitar México durante una llamada telefónica.
El 12 de diciembre, fecha tradicional de la Virgen de Guadalupe, el Papa León XIV presidió por primera vez la misa en su honor en la Basílica de San Pedro, en el Vaticano. Durante la ceremonia, que incluyó lecturas y cánticos en español, inglés y portugués, el pontífice invocó a la patrona de México y las Américas para que proteja a los jóvenes de las amenazas del crimen, las adicciones y una vida sin sentido.
León XIV destacó el rol consolador de la Virgen: "Así ocurre en Guadalupe. En el Tepeyac, ella despierta en los habitantes de América la alegría de saberse amados por Dios". Esta invocación resalta la importancia espiritual de la figura guadalupana en el continente americano.
En paralelo, la presidenta mexicana Claudia Sheinbaum mantuvo una conversación telefónica con el Papa en el marco de las celebraciones guadalupanas. En la llamada, reiteró la invitación para que visite el país y enfatizó la relevancia de la Virgen en la identidad nacional, más allá de las creencias religiosas y en un Estado laico. Sheinbaum señaló que el Papa ha expresado interés en el santuario del Tepeyac desde hace meses. El pontífice envió bendiciones y saludos a la población mexicana en esta fecha especial.
El 12 de diciembre conmemora el milagro de 1531, cuando la Virgen se apareció a Juan Diego en el cerro del Tepeyac, pidiéndole un templo y dejando rosas de Castilla como señal para el obispo. Desde entonces, se venera en ese sitio cada año.