La publicación en redes sociales de la primera ministra Sanae Takaichi, en la que admite dormir entre cero y tres horas, ha generado un debate sobre la cultura laboral en Japón, justo cuando el índice de aprobación de su gabinete ha caído a un nuevo mínimo.
La primera ministra Sanae Takaichi publicó el lunes en X que dormir de cero a tres horas se ha convertido en su norma desde que asumió el cargo en octubre pasado. Señaló que pasa las noches revisando documentos hasta el amanecer mientras realiza tareas domésticas, aunque logró dormir cinco horas durante el fin de semana largo entre miles de correos electrónicos.
Las figuras de la oposición Yuichiro Tamaki y Toru Kunishige expresaron su preocupación por el hecho de que la falta de sueño pueda afectar su capacidad de juicio y plantear riesgos para la gestión de crisis nacionales. El secretario jefe del gabinete, Minoru Kihara, afirmó que Takaichi no tiene intención de rechazar el equilibrio entre el trabajo y la vida personal, mientras que el jefe de políticas, Takayuki Kobayashi, le instó a descansar.
Una encuesta de Kyodo News publicada el domingo mostró que la aprobación de su gabinete se situó en el 53,7 por ciento, una caída de 2,1 puntos y el nivel más bajo desde octubre. Este descenso se produce tras la aprobación de la ley revisada de la Casa Imperial el 17 de julio y otros proyectos de ley con un debate limitado. El Parlamento cerró sus sesiones el sábado y está previsto que Takaichi comparezca ante el Comité de Presupuesto de la Cámara Baja.