En la noche del 8 de diciembre y la madrugada del 9 de 2025, cubanos en varias regiones salieron a las calles para protestar contra apagones que superaron las 12 horas en algunas áreas. Residentes golpearon ollas, encendieron fogatas y gritaron demandas de electricidad, comida y libertad. Estas manifestaciones resaltan la crisis energética que afecta a la isla.
La ola de protestas se extendió por barrios de La Habana como Marianao, Centro Habana, Alamar, Lawton y La Lisa, así como en regiones centrales y orientales de Cuba. Videos compartidos en redes sociales capturaron a los manifestantes exigiendo: “¡Queremos electricidad, carajo!”, “Basta de aguantar esto” y “¡Libertad!”. En Marianao, la tensión escaló hasta que la policía retrocedió ante el lanzamiento de botellas, y la electricidad se restauró poco después, según residentes locales.
En la Universidad de Camagüey, estudiantes protagonizaron una protesta, la segunda en semanas, mientras en Baracoa, Guantánamo, ocurrieron manifestaciones similares. El 6 de diciembre, en el barrio El Marañón de Las Tunas, vecinos demandaron el respeto a los horarios de apagones, recibiendo solo 25 minutos de luz al día durante más de una semana.
El Observatorio Cubano de Conflictos registró numerosas protestas en noviembre por la epidemia de arbovirus, electricidad, comida y libertades civiles. Autoridades describen la situación energética como “muy compleja”, con falta de combustible dejando entre 900 y 1.000 MW inactivos. Los déficits alcanzaron 1.981 MW el viernes, 2.086 MW el sábado y 2.084 MW el domingo, frente a una demanda mínima superior a 2.400 MW. El 3 de diciembre, el sistema eléctrico occidental se desconectó por completo.
Cuba opera 32 parques fotovoltaicos que aportan 715 MW, pero no han acortado los apagones. El experto Jorge Piñón afirma que no hay solución a corto plazo y critica la estrategia solar actual. Además, la central Antonio Guiteras entrará en mantenimiento a inicios de 2026, lo que podría agravar la situación. La epidemia de arbovirus ha causado 44 muertes oficiales, y más de 200 tiendas venden bienes esenciales en dólares.