Nuevos informes de JINSA y otros organismos de control detallan miles de millones de dólares en donaciones cataríes a universidades estadounidenses, incluyendo contratos específicos en la Universidad de Georgetown y asociaciones en Northwestern.
Qatar ha destinado 8800 millones de dólares a la educación superior en EE. UU. desde 2001, lo que lo convierte en el mayor donante extranjero según datos de la Foundation for Defense of Democracies. La Universidad de Georgetown recibió más de 971 millones de dólares a través de 76 contratos durante 20 años, con una asociación en su campus de Qatar extendida hasta 2035. Un informe de JINSA de junio de 2026 examinó casi 900 páginas de documentos y destacó un contrato del 13 de junio de 2024, en el cual el Ministerio de Asuntos Exteriores de Qatar otorgó a la Bridge Initiative de Georgetown una subvención de 630.000 dólares para investigación y conferencias sobre islamofobia. El mismo informe señaló un memorando de 2013 entre la Universidad Northwestern en Qatar y Al Jazeera que abarca investigación, capacitación y vías de empleo. El analista de JINSA, Hussein Aboubakr Mansour, sostuvo que los acuerdos permiten a Qatar acceder a propiedad intelectual, aportes en la gobernanza y prestigio institucional, mientras promueve sus intereses nacionales. El acuerdo de Georgetown establece una meta del 60 por ciento de estudiantes cataríes en su campus de Doha, mientras que el de Northwestern establece un objetivo del 70 por ciento. La financiación también respalda cátedras dotadas e investigaciones en los campus principales de EE. UU. Los críticos, incluida la Foundation for Defense of Democracies, han vinculado las donaciones con las relaciones de Qatar con grupos como Hamás y los Hermanos Musulmanes.