Una encuesta de Datafolha reveló una alta aprobación para la operación policial más letal de la historia de Río de Janeiro, bajo el gobernador Cláudio Castro. Los suscriptores de Folha expresan opiniones divididas, criticando la violencia mientras ofrecen un apoyo pragmático a las acciones. El debate subraya las complejidades de la seguridad pública en el estado.
La encuesta de Datafolha, publicada el 1 de noviembre de 2025, mostró que la operación policial más letal de la historia de Brasil impulsó la aprobación al gobernador Cláudio Castro. Según los datos, el 57% de los residentes de Río consideraron la acción como un éxito, a pesar de 99 muertes identificadas, 78 de las cuales tenían antecedentes por delitos graves, según la Policía Civil de Río.
En el Panel de Lectores de Folha, los suscriptores reaccionaron a los resultados. Rodrigo Jofré de Camargo, de São Paulo, criticó: «Esto demuestra la quiebra moral total de los brasileños. La violencia engendra violencia y no resuelve nada, solo inflama a los equivocados». Comparó las políticas de seguridad en São Paulo y Río, citando figuras como Ricardo Nunes, Fernando Haddad y Tarcísio de Freitas como síntomas de fallos mayores.
Jane Medeiros, de Río, hizo eco de la crítica: «Si este método prehistórico de ‘ojo por ojo, diente por diente’ resolviera el problema del crimen, el mundo sería un océano de paz». Abogó por la justicia social para combatir el crimen, destacando el hambre y el descuido.
Por otro lado, Mario Rogerio Andrade, también de Río, defendió las operaciones de manera pragmática: «Entiendan la mentalidad carioca: mejor secar el hielo que ahogarse. [...] Nuestro apoyo a las operaciones no es ideológico; es pragmático». Sugirió acciones federales contra las finanzas de las facciones, el flujo de drogas y armas, junto con operaciones policiales recurrentes.
Maria Antonia di Felippo, de Santo André (SP), concluyó: «Brasil muestra su cara. El país no es civilizado». Estas voces reflejan el debate polarizado sobre la seguridad en Río de Janeiro.