El presidente Lula firmó la exención del Impuesto sobre la Renta para ingresos hasta R$ 5.000, en una ceremonia marcada por la ausencia de líderes del Congreso como Hugo Motta y Davi Alcolumbre. Los lectores de Folha elogiaron la medida como beneficiosa para los trabajadores pero criticaron al Legislativo por una presunta injerencia indebida. El evento pone de manifiesto la creciente fricción entre el Ejecutivo y el Parlamento.
El 26 de noviembre de 2025, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva promulgó la ley que exime del Impuesto sobre la Renta los ingresos mensuales hasta R$ 5.000, una medida aclamada por muchos como un alivio para la clase trabajadora brasileña. La ceremonia, sin embargo, se llevó a cabo sin la presencia del presidente de la Cámara de Diputados, Hugo Motta, y del presidente del Senado, Davi Alcolumbre, en medio de una crisis entre el gobierno y el Congreso, según informaron medios como Mercado y Brasília Hoje.
Los lectores de Folha de S.Paulo compartieron opiniones divididas en el Panel de Lectores. Rubens Moreira da Costa Júnior, de São Paulo, elogió a Lula: «Gran presidente Lula, el único con el coraje de firmar una ley que beneficia a la mayoría de los trabajadores brasileños». Sonia Lucia Lucena Sousa de Andrade, de Recife, condenó las ausencias: «Está claro que los recientes presidentes de la Cámara y del Senado quieren asumir el rol de presidente del país sin haber sido elegidos para ello. Cada día el Parlamento nos avergüenza más».
Diva Negri, de Florianópolis, cuestionó la representatividad del Legislativo: «¿Se pelean entre ellos y el pueblo paga la cuenta? ¿Para quién legislan?». Estos comentarios subrayan percepciones de chantaje político y falta de enfoque en el bienestar público, en un contexto de tensiones institucionales que afectan la gobernanza. La sanción beneficiará a millones de contribuyentes a partir de 2026, pero el episodio refuerza las divisiones entre los poderes del gobierno.