El reconocimiento de Denada a Ressa Rizky Rossano como su hijo biológico sigue en el foco de atención pública. Sin embargo, el joven de 24 años Ressa afirma con firmeza que no quiere vivir con su madre para garantizar el confort emocional. Prefiere mantener la distancia mientras espera un encuentro directo para construir lazos familiares.
El reconocimiento público de Denada a Ressa Rizky Rossano como su hijo biológico ha mantenido la historia en los titulares. A pesar de ello, Ressa ha expresado abiertamente su firme rechazo a vivir con su madre. Recientemente entrevistado en la zona de Mampang en Yakarta, explicó que los años de separación han hecho la situación muy lejana de ser simple. Ressa cree que convivir tras tanto tiempo separados podría generar incomodidad para ambas partes. «¿Vivir juntos? De ninguna manera. Seguro que se sentiría diferente después. Mejor que cada uno siga su camino», declaró. Esta decisión prioriza el confort emocional de todos los implicados, sin cerrar las puertas a los lazos familiares. Aunque rechaza convivir, Ressa expresó un fuerte deseo de reunirse en persona con Denada y su hermana Aisha Aurum. «Oh, en cuanto a eso (reunirme con Denada y Aisha), por supuesto que quiero. No hace falta preguntar, lo deseo de verdad», dijo. Espera el momento oportuno por parte de Denada para un contacto directo, consciente de que reunir a una familia requiere tiempo y preparación emocional. Como hijo, Ressa admite echar de menos conversaciones directas con su madre desde el reconocimiento. «Sí, básicamente quiero verla. Porque el vídeo anterior no me ha llegado al corazón aún. Quizás si nos vemos, entienda mejor (la situación de Denada)», añadió. Este enfoque destaca la madurez de Ressa al manejar las complejas dinámicas familiares, optando por la precaución para evitar tensiones.