Juan Román Riquelme, presidente de Boca Juniors, se reunió con el plantel y el cuerpo técnico tras la derrota 2-1 ante Vélez Sarsfield. El entrenador Claudio Úbeda decidió adelantar los entrenamientos para este lunes y expresó preocupación por el rendimiento del equipo. El encuentro busca mejorar antes del próximo partido contra Platense.
Boca Juniors sufrió una derrota 2-1 ante Vélez Sarsfield el domingo en el estadio José Amalfitani, por la cuarta fecha del Torneo Apertura 2026. Vélez, líder invicto de la Zona A, se impuso con dos goles rápidos de Matías Pellegrini a los 63 y 66 minutos, mientras que Iker Zufiaurre descontó sobre el final para Boca con un remate desde afuera del área.
El primer tiempo fue parejo, con intensidad en el mediocampo y pocas chances claras, terminando 0-0. En el complemento, la ráfaga de Vélez dejó al Xeneize al borde del colapso, aunque el descuento llegó tarde para buscar el empate. El partido fue arbitrado por Nazareno Arasa, con Nicolás Ramírez en el VAR.
Tras el traspié, el presidente Juan Román Riquelme se reunió con los jugadores y el cuerpo técnico encabezado por Claudio Úbeda. Detalles iniciales de la charla revelan un enfoque en corregir errores, según reportes.
Úbeda, reconociendo el bajo nivel mostrado, modificó el cronograma y dispuso entrenamientos para este lunes por la tarde, en lugar del martes original. "No fue un buen partido. Estoy preocupado porque Boca tiene que salir a ganar en todos lados y a jugar de una manera mucho mejor", admitió el DT. Agregó: "Nos faltó un poco más de juego e intención de ataque".
Respecto a una molestia en el lateral Juan Barinaga, reemplazado en el segundo tiempo, Úbeda indicó que no parece grave. Boca, con esta segunda caída como visitante, se prepara para enfrentar a Platense el domingo a las 19:30 en la Bombonera, por la quinta fecha, con el objetivo de recuperarse.