El Real Madrid lidera La Liga, pero el vestuario muestra signos de revuelo bajo la dirección de Xabi Alonso. Jugadores clave como Vinicius Júnior expresan descontento por decisiones tácticas y métodos de entrenamiento. El club observa con preocupación mientras se acerca un examen clave contra el Manchester City.
Hace un año y medio, Carlo Ancelotti describió el vestuario del Real Madrid, campeón de Europa en Wembley en 2024, como «el más sano» que había visto. Las relaciones entre jugadores y cuerpo técnico fluían perfectamente, con Ancelotti actuando como un padre para el grupo.
Sin embargo, bajo Xabi Alonso, quien asumió el cargo tras una temporada marcada por derrotas y cambios como la salida de Toni Kroos y la llegada de Kylian Mbappé, la dinámica ha cambiado. El entrenador vasco, exitoso en el Bayer Leverkusen donde ganó la Bundesliga y fue subcampeón de la Europa League, heredó un equipo enrabietado. Resultados recientes, incluyendo empates ante Rayo Vallecano y Elche, y una derrota en Anfield contra el Liverpool, han intensificado las tensiones.
Jugadores critican los métodos de entrenamiento de Alonso, su intensidad en las sesiones y las extensas revisiones de vídeo. Vinicius Júnior, suplente en cuatro partidos esta temporada, ha mostrado enfado públicamente y en privado; su relación con Alonso es meramente «profesional», a diferencia de la conexión paternal con Ancelotti. Fuentes del vestuario indican que este descontento ha permeado el grupo, con Vinicius como figura central de la polémica.
Existen dos corrientes en el equipo: una de autocrítica que atribuye los problemas a la falta de actitud desde la final de Wembley, y otra que cuestiona la adaptación de las ideas de Alonso a la plantilla. Jugadores como Fede Valverde y Jude Bellingham luchan por encontrar su rol en un sistema más posicional, mientras que Aurélien Tchouaméni, Arda Güler y Mbappé se sienten cómodos y rinden bien. Tres de los cuatro primeros fueron suplentes contra el Elche.
En el club, hay críticas en voz baja a la gestión de Alonso, aunque se enfatiza que «es el momento de los jugadores». A pesar de las preocupaciones, el Madrid encabeza La Liga y está en el top-8 europeo. El próximo partido contra el Manchester City el 12 de diciembre se presenta como un examen decisivo.