Abdul Rahim, un hombre de Kozhikode que pasó casi dos décadas en una prisión saudí, se prepara para regresar a casa después de que su pena de muerte fuera conmutada gracias a una masiva campaña de financiación colectiva.
Abdul Rahim fue arrestado en Arabia Saudita en diciembre de 2006, apenas unas semanas después de llegar al país para trabajar como conductor. Posteriormente fue condenado a muerte en relación con el fallecimiento de un adolescente que estaba a su cargo. Los tribunales superiores ratificaron la sentencia, dejando a su familia en la incertidumbre durante años.
En 2024, la familia de la víctima acordó perdonar a Rahim a cambio de 340 millones de rupias como dinero de sangre. La suma fue recaudada a través de una amplia campaña de financiación colectiva que involucró a malayos en todo el mundo. Tras la aceptación de la compensación, la condena a muerte fue anulada.
Las autoridades saudíes exigieron que Rahim cumpliera una condena de 20 años, la cual finalizó el 20 de mayo de este año según el calendario árabe. Funcionarios de la embajada de la India y los organizadores de la campaña se encuentran ahora completando los trámites finales para su liberación. Su hermano Nazir afirmó que la familia espera con ansias su regreso tras años de dificultades.