El programa de juegos Scrabble de The CW, ahora presentado por Craig Ferguson, ha seguido atrayendo una audiencia mediocre en su segunda temporada pese al aumento en el número de episodios. Basado en el clásico juego de mesa de 1948, la serie presenta competiciones basadas en palabras en las que los jugadores luchan por un premio de 10.000 dólares. Persisten las dudas sobre su renovación futura ante las bajas audiencias Nielsen.
La adaptación televisiva de Scrabble, que se estrenó en The CW, tuvo un rendimiento mediocre en su primera temporada, con una media de 0,05 en la demografía de 18-49 años y 366.000 espectadores. A pesar de estas cifras, la cadena renovó el programa para una segunda temporada, nombrando a Craig Ferguson presentador en sustitución de Raven-Symoné y encargando más del doble de episodios que en la primera temporada. Este concurso se basa en el icónico juego de mesa publicado por primera vez en 1948, enfrentando a maestros de las palabras en desafíos adictivos basados en vocabulario. Cada episodio consta de un par de juegos completos, con dos jugadores compitiendo en tres rondas. El concursante que acumule más puntos pasa a una ronda final con oportunidad de ganar 10.000 dólares. Las audiencias Nielsen son el principal indicador de la viabilidad del programa, con cifras más altas que generalmente correlacionan con mayores probabilidades de supervivencia en antena. El rendimiento de la segunda temporada sigue bajo escrutinio, ya que los bajos costes de producción pueden amortiguar una posible cancelación. Sin embargo, la cadena no ha anunciado aún decisiones sobre una potencial tercera temporada. Los espectadores tienen opiniones encontradas, con debates en curso sobre si la serie debería continuar. A medida que se actualizan los datos de audiencia, las comparaciones con la primera temporada resaltan desafíos persistentes en el compromiso de la audiencia, aunque factores económicos más allá de la audiencia podrían influir en su futuro.