Nahdlatul Ulama entra en su segundo siglo enfrentando desafíos de relevancia en medio de cambios rápidos. De cara al 35º Muktamar, la organización se encuentra en una encrucijada para volver a su khittah fundacional mientras aborda turbulencias internas. El análisis enfatiza la necesidad de centrarse en la educación, la dakwah y los servicios sociales para seguir siendo el ancla de la NKRI.
Nahdlatul Ulama ha recorrido más de un siglo, forjada por kiai, nutrida por santri, custodiada por la umat y respaldada por tradiciones ininterrumpidas. La organización ha servido siempre como refugio para la sociedad, unificador en tiempos de fractura y ancla contra corrientes ideológicas arrolladoras. Ahora, ante el 35º Muktamar, NU se encuentra en una gran encrucijada: si enfocarse en buscar figuras de liderazgo o trazar un rumbo para mantener su relevancia en su segundo siglo.
La relevancia en el segundo siglo exige un retorno a la khittah, el espíritu fundacional como jam’iyyah que alberga a la umat, no un campo de batalla por el influencia. NU creció gracias a la sinceridad de kiai, santri y jamaah que trabajaron desinteresadamente. En medio del clamor político y las inundaciones digitales, el enfoque debe estar en la educación, la dakwah, los servicios sociales y el bienestar comunitario. El 35º Muktamar debería formular un mapa de ruta, sistemas institucionales, desarrollo de cuadros para ulama y profesionales, construcción de la economía de la umat y diplomacia religiosa global, asegurando que NU siga siendo la linterna moral de Indonesia y el faro de la civilización islámica de Nusantara.
Las figuras de liderazgo son importantes, pero no lo son todo. Se necesita un líder que una, se dedique a construir sistemas visionarios, comprenda el pesantren clásico mientras navega desafíos modernos: un arquitecto de la dirección, no un actor de escenario. Desafortunadamente, las recientes situaciones internas en la PBNU han causado inquietud, incluyendo rumores de destitución del Presidente de la PBNU supuestamente de elementos Syuriah, incluido el Rais Aam, que ahora son de consumo público. Esto resalta la turbulencia aguda en la gestión organizacional, como un barco zarandeado en el mar. La PBNU requiere un consolidador hábil para reorganizar los restos dispersos en todos los niveles de NU y la base, alineando jam’iyyah y jamaah.
Este análisis es de Syukron Jamal, lecturer en la Universitas Islam Depok y director de Jaringan Muslim Madani.