Benchmarks recientes de Linux revelan regresiones significativas de rendimiento para el chip Snapdragon X Elite de Qualcomm, rebajando sus capacidades al nivel de procesadores Intel Tiger Lake de hace cinco años. A pesar de la promesa inicial con excelente duración de batería y rendimiento sólido, los problemas continuos de soporte de software siguen obstaculizando su adopción. Pruebas realizadas por Phoronix destacan estos retrocesos en solo unos pocos meses.
El Snapdragon X Elite de Qualcomm, un prometedor procesador basado en ARM para PC, ha encontrado nuevos desafíos en la compatibilidad con Linux. Según benchmarks publicados por Phoronix, el rendimiento del chip ha regresado notablemente, actuando de forma similar a los chips Intel Tiger Lake de hace cinco años. Este retroceso subraya los persistentes problemas de soporte de software que han afectado al hardware desde su debut en el mercado.
El Snapdragon X Elite generó inicialmente entusiasmo al combinar una excelente duración de batería con un rendimiento de gama media a alta, convirtiéndolo en un contendiente en el segmento de ultrabooks. Sin embargo, su popularidad ha disminuido debido a obstáculos de compatibilidad, particularmente en distribuciones de Linux. Las pruebas de Phoronix, realizadas en la última Ubuntu 25.10 —una configuración descrita como el mejor escenario posible—, demuestran estas regresiones en solo unos pocos meses.
«Las regresiones de rendimiento llevan una máquina Snapdragon X Elite de vuelta a la era de Intel Tiger Lake», indica el análisis de Tom's Hardware, haciendo eco de los hallazgos. Aunque el chip muestra potencial, estos problemas destacan las dificultades para integrar la arquitectura ARM con ecosistemas x86 maduros como Linux. No se proporcionó un plazo para las soluciones, pero los informes enfatizan que la maduración del software es crítica para una mayor aceptación.
A finales de diciembre de 2025, estos benchmarks sirven como una advertencia para desarrolladores y usuarios que consideran dispositivos Snapdragon X Elite para cargas de trabajo en Linux, reforzando la necesidad de un mejor soporte de drivers y optimizaciones.