Soap Dirt publicó artículos de fin de año criticando las tramas más decepcionantes en las principales telenovelas diurnas, destacando las frustraciones de los fans con la escritura inconsistente y los tropos reciclados. Las reseñas cubren Days of Our Lives, The Young and the Restless, The Bold and the Beautiful y General Hospital, señalando tramas específicas que generaron rechazo. Estos análisis reflejan preocupaciones más amplias sobre las decisiones de los guionistas principales en medio de desafíos de producción.
Days of Our Lives: Tramas problemáticas y regresos insinuados
En Days of Our Lives, los críticos destacaron la novela erótica de Stephanie Johnson (Abigail Klein) 'One Stormy Night', escrita bajo el seudónimo Anastasia Sands, como un dispositivo defectuoso para salvar Titan, con ejecutivos como Alex Kiriakis (Robert Scott Wilson), Xander Cook (Paul Telfer), Philip Kiriakis (John-Paul Lavoisier) y Kate Roberts (Lauren Koslow) avalándola a pesar de su improbabilidad para una empresa de mil millones de dólares. La trama se extendió a una secuela de novela de misterio, mientras que los padres de Stephanie, Steve Johnson (Stephen Nichols) y Kayla Brady (Mary Beth Evans), leían el libro en voz alta, lo que añadió incomodidad dado su base en la vida personal de ella.
Abe Carver (James Reynolds) apadrinando al bully de su hijo Theo (Tyler Joseph Andrews), Liam Selejko (Hank Northrop), para mejorar su alfabetización como parte de un acuerdo de culpabilidad tras un robo de auto, se vio como una traición a Theo, especialmente cuando Liam intentó robar el bolso de Cat Greene (AnnaLynne McCord) poco después de una sesión.
Marlena Evans (Deidre Hall) enfrentó un acumulo desconcertante con pistas de Queen of the Night ligadas a Stefano DiMera (Joseph Mascolo), incluyendo sueños, lecturas de Arabian Nights con Rachel Black (Alice Halsey) y Susan Banks (Stacy Haiduk) percibiendo problemas, solo para resolverse en un diagnóstico de enfermedad de Lyme, decepcionando a los fans que esperaban una posesión dramática.
Un insinuado revival de Stefano 2.0 involucrando a EJ DiMera (Dan Feuerriegel) y al Dr. Wilhelm Rolf (Richard Wharton) alcanzó su punto máximo en julio-agosto de 2025, pero cambió a una mujer misteriosa en un tubo, desperdiciando el tiempo de los espectadores.
El regreso de Bo (Peter Reckell) y Hope Brady (Kristian Alfonso) sirvió principalmente como dispositivo argumental para la muerte de John Black el 2 de junio de 2025, por una explosión en un laboratorio de drogas mientras recuperaba Versix para la sepsis de Bo, tras el fallecimiento real de Drake Hogestyn en septiembre de 2024 por cáncer de páncreas. Bo y Hope se volvieron a casar en privado ese mes, pero abandonaron la ciudad poco después, frustrando a los fans por la falta de una reunión significativa.
The Young and the Restless: Personajes inconsistentes y muertes repentinas
The Young and the Restless generó indignación por recasting Cane Ashby (Billy Flynn) como Aristotle Dumas, con alianzas erráticas —desde atrapar a las élites de Genoa City en un château francés invisible, asociándose con Amanda Sinclair (Mishael Morgan) que desapareció, Billy Abbott (Jason Thompson) y Phyllis Summers (Michelle Stafford)— culminando en Phyllis robando su IA para Victor Newman (Eric Braeden). La persecución de Cane a Lily Winters (Christel Khalil) chocaba con su aventura con Phyllis.
Dos muertes basadas en Francia decepcionaron: Damian Kane (Jermaine Rivers), hermano de Nate Hastings (Sean Dominic) e interés romántico de Lily, eliminado abruptamente después de calentar la trama, ahorrando a su madre (Valarie Pettiford) del cáncer; y Chance Chancellor (Conner Floyd), cuya pobre escritura llevó a su muerte fuera de pantalla sin funeral, impulsando al actor a Days of Our Lives.
El matrimonio gay de Mariah Copeland (Camryn Grimes) y Tessa Porter (Cait Fairbanks) se disolvió por la salud mental de Mariah, con Tessa emparejándose con Daniel Romalotti (Michael Graziadei), visto como problemático dada la sexualidad establecida de Tessa y el tiempo en pantalla reducido para Grimes.
Kyle Abbott (Michael Mealor), Audra Charles (Zuleyka Silver) y Victor formaron un triángulo tóxico, con Victor pagando a Audra para seducir a Kyle, traicionando su relación con Claire Grace Newman (Hayley Erin), una exintentadora de asesinato que enfrentó mínimas consecuencias.
La villanía sin control de Victor incluyó venganzas contra Jack Abbott (Peter Bergman), facilitando las luchas de Nikki Newman (Melody Thomas Scott) post-recaída por el suero de vodka de Claire, mientras bebía a su alrededor.
The Bold and the Beautiful: Golpes de estado forzados y enfermedades falsas
The Bold and the Beautiful enfrentó rechazo por el tumor cerebral falso de Liam Spencer (Scott Clifton), orquestado por la Dra. Grace Buckingham (Cassandra Creech) para una cura de un millón de dólares, revelado tras un tiroteo; el actor Clifton fue inicialmente informado de que su personaje moría, pero los planes cambiaron, llevando a una trama ilógica sin involucramiento de oncólogos.
Carter Walton (Lawrence Saint-Victor) y Hope Logan (Annika Noelle) ejecutaron un golpe ilegal que engañó a Ridge Forrester (Thorsten Kaye) para ceder el control de Forrester Creations por una idea de marca de lujo rechazada, a pesar de la relación previa de Carter con Katie Logan; enfrentaron pocas repercusiones, lanzando House of Forrester.
Una reunión hypeada de Ridge-Taylor Hayes (Rebecca Budig) y el regreso de Nick Marone (Jack Wagner) por Brooke Logan (Katherine Kelly Lang) se desinflaron: promociones engañosas prometían más, pero terminaron con Ridge salvando a Brooke de un barco en Italia y casándose con ella en la oficina, rompiendo el corazón de Taylor de manera anticlimática.
Thomas Forrester (Matthew Atkinson) voló desde París para confrontar a Ridge y Brooke por dejar a Taylor, pero abruptamente bendijo su unión, fuera de personaje en medio de la licencia de maternidad de Jacqueline MacInnes Wood.
Luna Nozawa (Lisa Yamada) agredió sexualmente al borracho Will Spencer (Crew Morrow) después de retener a Steffy Forrester (Jacqueline MacInnes Wood), Liam y Sheila Carter (Kimberlin Brown) a punta de pistola; Liam disparó a Luna, pero el aftermath careció de sensibilidad.
General Hospital: Tropos repetitivos y regresos desperdiciados
En General Hospital, Dante Falconeri (Dominic Zamprogna) chocó repetidamente con Gio Palmieri (Giovanni Mazza), culpándolo por el envenenamiento con alcohol de Rocco (Finn Frances Carr) y una invasión a un laboratorio, a pesar de su revelación padre-hijo y historia de armonía —un tropos reciclado de enemistad padre-hijo visto con Sonny Corinthos (Maurice Benard) y otros.
El coqueteo de Sonny con la agente Justine Turner (Nazneen Contractor) hizo eco de romances fallidos pasados, con ella fingiendo interés para construir un caso en su contra, probablemente desvaneciéndose sin arresto.
El regreso de Lucky Spencer (Jonathan Jackson) tras 13 años propuso matrimonio a Elizabeth Webber (Rebecca Herbst), pero terminó con él dejando Port Charles debido a la residencia del actor en Tennessee y problemas de traslado, proporcionando cierre pero relegando nuevamente a Elizabeth.
Cody Bell (Josh Kelly) aceptó el pago de Kristina Corinthos-Davis (Kate Mansi) para seducir a Ava Jerome (Maura West), arriesgando su estabilidad Quartermaine y los sentimientos de Molly Lansing-Davis (Kristen Vaganos), aunque se retractó; el recast de Kristina la hizo antipática.
Drew Cain (Cameron Mathison) se volvió villano, besando a Willow Tait (Katelyn MacMullen), socavando a Curtis Ashford (Donnell Turner), intentando arrasar la cripta Quartermaine, ignorando la crisis de salud de Ned Quartermaine (Wally Kurth) y robando las herencias de Tracy (Jane Elliot), volviéndolo irredimible.
Notas positivas incluyeron a Erika Slezak como Ronnie Bard, Valentin Cassadine (James Patrick Stuart) conspirando con Carly Corinthos Spencer (Laura Wright), la resurrección de Britt Westbourne (Kelly Thiebaud), el memorial de Monica Quartermaine (Leslie Charleson) y el recast de Michael Corinthos (Rory Gibson).