Sudáfrica anuncia nueva estrategia anti-pandillas

El gobierno sudafricano ha lanzado un nuevo plan nacional para abordar la violencia de pandillas, particularmente en la Western Cape, reconociendo el crimen organizado como una amenaza existencial. Liderada por los ministros de Justicia y Policía, la estrategia busca la disrupción coordinada de redes criminales mediante inteligencia mejorada y esfuerzos multiagenciales. Sin embargo, los expertos enfatizan la necesidad de intervenciones sociales junto con la aplicación de la ley para romper el ciclo de violencia.

El crimen organizado, incluyendo tiroteos masivos frecuentes en áreas empobrecidas y asesinatos de profesionales, representa una amenaza grave para la prosperidad de Sudáfrica. La violencia de pandillas en la Western Cape ejemplifica esta crisis, descrita como una emergencia social y económica que arruina vidas y erosiona la confianza en las instituciones.

Las pandillas, largamente vinculadas al tráfico de drogas, el juego ilegal y la economía nocturna, se han expandido a redes nacionales y transnacionales. Trafican drogas y armas de fuego, lavan dinero, se infiltran en las adquisiciones gubernamentales, secuestran proyectos de infraestructura e influyen en la política. Los líderes de pandillas a menudo se hacen pasar por dueños de negocios legítimos mientras facilitan la extorsión y los asesinatos.

En respuesta, el Gabinete ha aprobado medidas extraordinarias. El nuevo plan anti-pandillas, anunciado recientemente bajo el liderazgo conjunto de los ministros de Justicia y Policía, apunta a la violencia de pandillas en la Western Cape y otras provincias. Cambia de redadas aisladas –que han producido arrestos y decomisos pero no han desmantelado redes– a una estrategia de disrupción permanente. Esto implica dirigirse a las jerarquías de las pandillas, desde jefes hasta soldados rasos, y confiscar sus activos financieros.

El plan se basa en las capacidades existentes de aplicación de la ley, incorporando el Financial Intelligence Centre, el South African Revenue Service y la Special Investigating Unit. Financiamiento adicional del Criminal Asset Recovery Account apoya esfuerzos contra redes en sectores como la construcción, la minería y el transporte. Se están llevando a cabo compromisos con el sector privado y socios de la sociedad civil, junto con investigaciones independientes para mapear estructuras de pandillas y evaluar resultados.

Casos de alto perfil subrayan el enfoque de la estrategia, como el de Nafiz Modack y 14 coacusados enfrentando 122 cargos, incluyendo asesinato y lavado de dinero. Modack fue condenado por corrupción en septiembre y sentenciado a 10 años.

Aunque la fase inicial se centra en la Western Cape, el plan forma parte de un esfuerzo más amplio contra el crimen organizado. Reconoce a las comunidades como participantes activos, involucrando a la sociedad civil y grupos religiosos. Sin embargo, el artículo advierte que la aplicación de la ley sola corre el riesgo de crear vacíos llenados por nuevos actores violentos. Muchos jóvenes se unen a pandillas debido al desempleo, la educación deficiente y la alienación social, lo que requiere inversiones en empleos, educación, espacios recreativos y apoyo familiar.

Mientras la Comisión Madlanga y el comité parlamentario investigan la infiltración criminal en el sistema de justicia, el plan exige acción equilibrada. « El tiempo de la retórica ha pasado; ahora es el momento de un compromiso honesto a largo plazo, respaldado por recursos, métricas creíbles y la voluntad política de cambiar el rumbo », concluye el artículo.

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