SpaceX ha reconocido dificultades para avanzar en sus proyectos de inteligencia artificial orbital debido a una grave escasez de GPU y a la inestabilidad en las asociaciones de semiconductores.
Los planes de la compañía para crear centros de datos orbitales dependen en gran medida de asegurar suficientes chips, según informes recientes. Sin suministros estables, estas ambiciones corren el riesgo de sufrir importantes contratiempos.