El Partido Popular (PP), liderado por Alberto Núñez Feijóo, ha presentado un decálogo de medidas para combatir la inseguridad, con énfasis en endurecer los castigos por agresiones sexuales reincidentes. Esto se produce en un contexto de datos alarmantes sobre violencia contra las mujeres, con casi tres millones de casos de acoso en el último año. La propuesta busca captar el voto femenino y criticar la gestión del PSOE.
Alberto Núñez Feijóo, líder del PP, presentó ayer un plan integral de seguridad ciudadana que incluye la prisión permanente revisable para violadores reincidentes y depredadores sexuales que 'cazan' a sus víctimas, a menudo menores, a través de redes sociales. La propuesta también traslada la lucha contra la violencia machista del Ministerio de Igualdad al Ministerio del Interior, criticando la ineficacia del actual gobierno y su 'falso feminismo'. Feijóo fundamenta estas medidas en datos del Ministerio del Interior, que muestran un aumento del 20% en delitos generales en los últimos siete años, con un incremento del 217% en violaciones, 60% en agresiones sexuales y 86% en homicidios relacionados. Por ejemplo, las agresiones sexuales registradas pasaron de 8.885 en 2019 a 13.674 en 2024, y las agresiones con penetración de 3.079 a 5.222.
El decálogo aborda además la multirreincidencia en delitos menores, proponiendo penas de seis meses a tres años para quienes acumulen tres hurtos o estafas, y expulsión inmediata para extranjeros reincidentes. Incluye una ley antiokupación para desalojos en 24 horas y mejoras laborales para la Policía, como equiparación salarial y jubilación anticipada. Estas ideas se alinean con posiciones de Junts, en un intento de consolidar alianzas.
Paralelamente, la Macroencuesta de Violencia sobre la Mujer, presentada por la ministra Ana Redondo, revela que 2.715.311 mujeres sufrieron acoso sexual en el último año y 378.907 agresiones sexuales. Más de 1.956.514 han experimentado violencia física por parte de su pareja, con el 75,9% en múltiples ocasiones y el 40,2% durando más de cinco años. Solo el 16,8% denuncia, debido a vergüenza (10,4%), autoculpabilización (5,5%) y miedo (8,2%). Los delitos contra la libertad sexual han aumentado un 129,5% desde los registros disponibles y un 60% entre 2020 y 2024, con violaciones multiplicándose por cuatro desde 2016.