Un equipo de fiscales especiales liderado por Ann Gweon-seob allanó el 2 de enero de 2026 la Oficina de Fiscales Supremos en el sur de Seúl, como parte de una investigación sobre la pérdida de pruebas clave por parte de la fiscalía vinculadas a la ex primera dama Kim Keon Hee. El allanamiento se dirigió al departamento de información y comunicaciones de la oficina para indagar posibles instrucciones de encubrimiento de superiores. Las autoridades buscaron asegurar registros de mensajería relacionados con las correas desaparecidas del Banco de Corea.
El viernes 2 de enero de 2026, fiscales e investigadores del equipo de la fiscal especial Ann Gweon-seob llegaron a la Oficina de Fiscales Supremos en el sur de Seúl para ejecutar una orden de registro y decomiso. Esta acción forma parte de una pesquisa sobre la pérdida por parte de la Oficina de Fiscales del Distrito Sur de Seúl de correas del Banco de Corea que agrupaban billetes nuevos por valor de 50 millones de wones (34.700 dólares), incautadas en diciembre de 2024 en la casa de una chamana cercana a la ex primera dama Kim Keon Hee. Estas correas contienen detalles identificatorios, como fechas de inspección.
La fiscalía descubrió más tarde que las correas faltaban, y la Oficina de Fiscales Supremos declaró en octubre del año pasado que la pérdida fue accidental. Los fiscales especiales ejecutaron la orden para determinar si superiores emitieron instrucciones para ocultar la evidencia y su desaparición. El foco estuvo en el departamento de información y comunicaciones de la oficina, donde buscaban obtener registros de mensajería relativos a la pérdida de las correas.
Este incidente genera preocupaciones sobre el manejo inadecuado de pruebas en la investigación que involucra a Kim Keon Hee. El equipo de fiscales especiales continúa examinando posibilidades de encubrimiento.