Standard Chartered, con sede en Londres, reportó un beneficio subyacente antes de impuestos de 7.900 millones de dólares para 2025, un 16% más que los 6.800 millones de dólares de 2024. El banco, que obtiene gran parte de sus ingresos de Asia, cumplió con las estimaciones de los analistas y propuso mayores dividendos junto con un programa de recompra de acciones. El CEO Bill Winters destacó los beneficios de un entorno empresarial favorable y los cambios en el comercio global.
Standard Chartered divulgó sus resultados financieros de 2025 en una presentación ante la bolsa el martes. El beneficio subyacente antes de impuestos del banco con sede en Londres alcanzó los 7.900 millones de dólares, coincidiendo con la estimación de los analistas del mismo monto, por encima de los 6.800 millones de dólares de 2024. Las ganancias subyacentes por acción fueron de 2,297 dólares. El banco propuso un dividendo final de 49 centavos de dólar, llevando el total anual para 2025 a 61 centavos, frente a 37 centavos en 2024. También planea destinar 1.500 millones de dólares a recompras de acciones este año, tras gastar una cantidad similar el año pasado. «Hemos tenido un buen comienzo de año y seguimos beneficiándonos de un entorno empresarial favorable», dijo el CEO Bill Winters en el comunicado de la bolsa. «Estamos viendo un crecimiento sólido en nuestros mercados más grandes, y los cambios estructurales en el comercio e inversión globales juegan a favor de nuestras fortalezas únicas para atender las necesidades de banca transfronteriza y de clientes adinerados». Antes del anuncio de resultados, las acciones del banco subieron un 1,3% a 194,5 dólares de Hong Kong el martes por la mañana. Standard Chartered genera gran parte de sus ingresos en Asia, con un fuerte crecimiento en la gestión de patrimonio que impulsó el aumento de beneficios, aunque el archivo no detalló desgloses específicos. Las palabras clave incluyen Hong Kong, China, gestión de patrimonio, Standard Chartered Bank, Trust, Mox, SC Ventures y Singapur. Los resultados destacan la resiliencia de los mercados asiáticos, pero no se mencionaron desafíos específicos ni guías prospectivas en las fuentes.