Con el inicio de las vacaciones deportivas en Suecia, se espera mucho tráfico en las carreteras durante cuatro semanas, agravado por la resbaladiza nieve invernal y viajeros estresados rumbo a las montañas. El experto en seguridad vial Malte Burwick advierte de que los conductores desprevenidos corren riesgo de accidentes. Ofrece consejos sobre planificación, equipamiento y conducción segura.
Las vacaciones deportivas han comenzado en Suecia, y durante las próximas cuatro semanas se anticipa una gran presión en las carreteras. Condiciones invernales difíciles con hielo resbaladizo, viajeros estresados hacia las montañas y tráfico denso aumentan los riesgos de accidentes, según el experto en seguridad vial Malte Burwick, director de Atentis, una organización dedicada a mejorar la seguridad vial. Burwick enfatiza la importancia de una planificación exhaustiva. «Es importante planificar el viaje y evitar el estrés. Por ejemplo, no dejarse presionar por horarios de check-in o similares», dice. Recomienda ceñirse a carreteras principales como autopistas o aquellas con barreras medianas, donde el despeje de hielo suele ser mejor y hay cámaras de velocidad. Otros consejos incluyen una distribución uniforme del peso en el vehículo, especialmente en condiciones resbaladizas, para evitar desequilibrios. Los conductores deben estar bien descansados: «Es tan obvio, pero aún así se pasa por alto a menudo», señala Burwick. En carreteras invernales, la velocidad debe reducirse por debajo del límite para minimizar riesgos, y es esencial mantener una distancia de seguimiento extra grande. «Tómenla al máximo con la distancia. Lo inesperado puede ocurrir en una fracción de segundo, y si no se está preparado, puede acabar todo». Si ocurre un accidente, el equipo adecuado es crucial. Burwick aconseja llevar triángulo de advertencia, botiquín de primeros auxilios, chalecos reflectantes, linterna y mantas en el coche. «Puede ser extremadamente peligroso tener que parar en la carretera sin señalizar adecuadamente». Estos consejos buscan reducir accidentes durante el intenso tráfico vacacional, cuando muchas familias viajan a estaciones de esquí en condiciones meteorológicas adversas.