Suecia paga millones de coronas por servicios en oficinas gubernamentales de Somalia, pero el dinero va a supuestos servicios fantasma con paradero desconocido. El ministro de Migración Johan Forssell ve buenos resultados, mientras que los socialdemócratas exigen que la agencia de la ONU IOM sea citada al parlamento. La crítica apunta al ministro como pillado con los pantalones bajados, según Morgan Johansson (S).
Según un editorial de Dagens Nyheter, Suecia paga millones de coronas por servicios en oficinas gubernamentales de Somalia, pero nadie sabe adónde va realmente el dinero. Esto se denomina trabajadores o servicios fantasma, con pagos por roles inexistentes o no contabilizados. El ministro de Migración Johan Forssell (M) ha declarado que ve "buenos resultados" del apoyo, a pesar de la falta de transparencia.
DN ha revelado que el dinero de ayuda del gobierno a Somalia se canaliza a través de la agencia de la ONU IOM, que actúa como intermediaria. Los socialdemócratas exigen ahora que IOM sea citada ante la Riksdag para rendir cuentas sobre el uso de los fondos. "Está claro que Johan Forssell se ha quedado con los pantalones bajados", dice Morgan Johansson (S), criticando al gobierno por falta de control.
La controversia pone de manifiesto los desafíos de la ayuda sueca a países inestables como Somalia, donde la corrupción y la escasa rendición de cuentas son problemas comunes. No se mencionan cifras exactas sobre las cantidades en las fuentes, pero se trata de sumas significativas. El gobierno no ha respondido a la crítica en los artículos revisados, pero se espera que el debate continúe en el parlamento.