Un juez de Utah ha dictaminado que Taylor Frankie Paul debe someterse a pruebas de detección de drogas y alcohol para recuperar el tiempo sin supervisión con sus hijos. La decisión se produce en medio de su continua batalla por la custodia con su ex, Tate Paul.
La estrella de The Secret Lives of Mormon Wives ahora se enfrenta a pruebas periódicas. Resultados limpios significan que puede cuidar a Indy y Ocean sin supervisión. Cualquier resultado positivo en sustancias no recetadas mantendrá las visitas bajo supervisión.
Los documentos judiciales muestran que el juez desestimó varias de las acusaciones de Tate, pero aun así exigió los registros de tratamiento para su revisión por parte del DCFS. Una audiencia sobre su solicitud de orden de alejamiento se avecina si las pruebas fallan.
Fuentes cercanas a Taylor dijeron a TMZ que las acciones son "ataques malintencionados" supuestamente impulsados por Dakota. La calificaron como una sobreviviente lista para defenderse.
Entonces... ¿las pruebas aclararán la situación o simplemente generarán más drama?