En 2025, el sector cultural de Colombia experimentó un crecimiento cercano al 30%, impulsado por conciertos y eventos masivos. El turismo también destacó con más de 6 millones de visitantes internacionales. Este fenómeno refleja un cambio en las prioridades de los consumidores hacia experiencias memorables.
La economía de la experiencia está en pleno auge en Colombia. Según reportes de prensa económica, el sector cultural lideró el crecimiento sectorial en 2025, con una expansión aproximada del 30%, principalmente gracias a espectáculos en vivo. Escenarios como El Campín y el Movistar Arena en Bogotá alcanzaron cifras récord de asistencia, posicionando a la ciudad como un circuito clave de conciertos en América Latina. Estos eventos atraen no solo a locales y regionales, sino también a visitantes de países vecinos como Ecuador, Perú y Venezuela, quienes viajan para disfrutar fines de semana llenos de experiencias culturales únicas.
El turismo refuerza este dinamismo. Datos del Ministerio de Comercio, Industria y Turismo indican que Colombia recibió más de 6 millones de visitantes internacionales en 2025, un aumento significativo respecto a años previos. Este sector se ha convertido en uno de los principales generadores de divisas, superando a varios productos de exportación tradicionales. Además, Migración Colombia registró un incremento en las salidas de colombianos al exterior, mostrando una mayor inversión en viajes, festivales y experiencias culturales abroad.
Este fenómeno se explica por un cambio estructural en el comportamiento del consumidor. Tras periodos de incertidumbre sanitaria y económica, las personas priorizan gastos que generan recuerdos y emociones intensas, como conciertos multitudinarios o festivales gastronómicos. Estas experiencias activan múltiples sentidos, fomentan conexiones sociales y se comparten en redes digitales, amplificando su valor. Estudios internacionales destacan que las generaciones actuales valoran más los recuerdos de experiencias que los bienes materiales, lo que impulsa la repetición de este tipo de consumo.
Otro aspecto es la compensación emocional post-pandemia, donde se busca bienestar inmediato a través de recompensas vivenciales. Para empresas y ciudades, el desafío radica en crear experiencias multisensoriales memorables. En la Colombia contemporánea, el consumo evoluciona de la posesión a la vivencia, el sentimiento y el compartir en línea.