La tercera temporada de The Family Man en Prime Video cambia su narrativa para destacar las luchas personales y familiares de Srikant Tiwari junto a elementos de espionaje. Manoj Bajpayee retoma su rol como el espía en fuga acusado de traición, mientras Jaideep Ahlawat interpreta a un villano carismático. La temporada explora cómo las dinámicas familiares de clase media se intersectan con misiones antiterroristas.
The Family Man temporada 3, estrenada en Prime Video, marca una desviación del espionaje proactivo de sus predecesoras al colocar al protagonista Srikant Tiwari (Manoj Bajpayee) en una posición reactiva. Acusado de traidor, Srikant se encuentra en fuga, una trama que evoca la tensión de la primera temporada pero resulta insatisfactoria en comparación con entregas anteriores donde recorrió lugares como Cachemira, Kandahar, Baluchistán, Mumbai, Delhi, Chennai y Vedaranyam para burlar amenazas.
Esta temporada profundiza en el drama familiar, retratando un hogar indio de clase media moderna desordenado que lidia con luchas emocionales y problemas matrimoniales. Los esfuerzos de Srikant por proteger a su esposa e hijos, incluyendo escenas donde otros rescatan a su familia, subrayan la subversión de roles de género tradicionales en el equilibrio entre carrera y vida hogareña. Los críticos notan la ausencia del caótico malabarismo de temporadas previas, como abandonar abruptamente una reunión escolar de su hija por perseguir a un terrorista o el cumpleaños de su hijo por una pista terrorista.
El antagonista, Rukma (Jaideep Ahlawat), surge como un traficante de drogas y mercenario impulsado por la codicia y el duelo, falto de la profundidad ideológica de villanos pasados como Moosa Rehman (Neeraj Madhav) en la temporada 1 o Raji (Samantha Ruth Prabhu) y Sajid (Shahab Ali) en la 2. A diferencia de esos personajes, cuyos traumas se vinculaban a eventos reales como los disturbios de Gujarat o violencia étnica, la revelación inmediata de su físico fornido y séquito disminuye la sorpresa. Meera (Nimrat Kaur), una poderosa intermediaria, forma un lazo emocional con él, pero palidece frente a dinámicas antagonistas previas.
Aunque los intercambios con su colega JK y momentos familiares brindan puntos destacados, la temporada echa en falta las emocionantes persecuciones gato y ratón y apariciones cotidianas que definieron el atractivo del programa. Los críticos esperan que futuras partes restauren el legado de personas comunes que exhiben coraje o maldad extraordinarios.