Un hombre de 41 años fue detenido en Alicante por robar piezas de un vehículo justo después de salir del juzgado por un delito similar. El ladrón dejó olvidada su chaqueta con documentación personal en el coche asaltado, lo que facilitó su rápida identificación. Horas más tarde, fue capturado in fraganti tras dañar otros tres automóviles.
Un hombre de 41 años, con numerosos antecedentes por robos en la Policía Nacional de Alicante, fue arrestado a principios de esta semana por un presunto delito de robo. Tras pasar una noche en los calabozos de la Comisaría, compareció ante el juez, quien le decretó libertad con cargos. Al salir de los juzgados, el delincuente seleccionó un vehículo cercano y sustrajo su batería y un tapón de depósito del motor.
En su prisa por huir, olvidó en el interior del coche una chaqueta que contenía una bolsa con membrete policial, incluyendo los cordones de sus zapatillas —retirados como medida preventiva contra autolesiones— y el auto de libertad a su nombre. Esta negligencia resultó clave para su detención posterior.
Agentes que patrullaban la zona norte, una barriada marginal en la periferia de Alicante, lo observaron actuando de forma sospechosa junto a un coche. Al requerirle documentación, que no portaba, vecinos alertaron de que acababa de reventar ventanillas de sus vehículos. Uno informó del robo de la mañana, coincidiendo con la chaqueta hallada. Otro vio al sospechoso hurgando en un tercer automóvil, del que huyó al ser advertido.
La Policía verificó sus antecedentes, principalmente por asaltos a vehículos y, recientemente, sustracción de maquinaria y herramientas en obras cercanas. Tras la detención, una mujer denunció el asalto a su coche, confirmando el botín y la documentación olvidada. El caso, adelantado por la agencia Efe, resalta la ironía de un ladrón reincidente atrapado por su propio despiste.