En el Día Internacional contra la Violencia de Género, miles de personas han salido a las calles de decenas de ciudades españolas para protestar contra el negacionismo y exigir más protección para las víctimas. Las manifestaciones han destacado la división en el movimiento feminista, con marchas separadas en lugares como Madrid y Barcelona. Se han recordado las 38 mujeres asesinadas este año por sus parejas o exparejas, con una posible 39ª víctima pendiente de confirmación.
Hace apenas 72 horas, un hombre asesinó a su expareja de 60 años en Rincón de la Victoria, Málaga, en lo que podría ser la víctima número 39 de violencia machista este año y la 1.334 desde 2003. Contra estas agresiones y el creciente negacionismo, miles de mujeres y hombres marcharon el 25 de noviembre en ciudades como Madrid, Barcelona, Sevilla y Valencia.
En Madrid, la Delegación del Gobierno estimó 5.000 participantes entre dos manifestaciones separadas, una división que surgió en el 8M de 2022 por desacuerdos sobre la ley trans, la prostitución y la Ley de Libertad Sexual. La marcha del Foro 25N y el Movimiento Feminista de Madrid, con unas 2.000 personas y crítica a la ley trans, contó con la presencia inicial de la ministra de Igualdad, Ana Redondo. Ella pasó luego a la de la Comisión 8M, con 3.000 asistentes que defienden la inclusión de mujeres trans; allí asistió Ione Belarra de Podemos. Redondo instó al consenso y advirtió al PP: “O está con el Pacto de Estado o está con el negacionismo de Vox”.
En Barcelona, 1.400 manifestantes según la Guardia Urbana corearon contra violencias machistas, racistas y coloniales. Una estudiante de 18 años, Alba N., expresó temor por un agresor pasado: “Quiero creer que las cosas pueden cambiar”. En Sevilla, dos marchas de 300 y 600 personas denunciaron retrasos en cribados de cáncer de mama como violencia institucional, con la asociación Amama presente.
En San Sebastián, 500 personas destacaron el aumento de agresiones sexuales entre jóvenes. Mónica Zuñiga, de la Asociación Feminista de Gipuzkoa, dijo: “Estamos en un retroceso”. En Las Palmas, Victoria Rosell enfatizó protestar contra el negacionismo como “cómplice del silencio”. En Valencia, 2.000 participantes, con supervivientes al frente, exigieron fin a la impunidad. Divisiones similares se vieron en Galicia y Murcia, donde miles reclamaron más recursos y rechazaron el negacionismo de la ultraderecha.
En Valladolid, familiares de Teresa Rodríguez, asesinada en 2022, recordaron el problema social. Sara Polanco urgió conciencia: “Esto pasa de verdad”. Las protestas pidieron mejoras en prevención, protección y atención a víctimas, incluyendo migrantes y trabajadoras del hogar.