La Nueva Área de Binhai en Tianjin, marcada por las explosiones químicas de 2015, impulsa medidas de seguridad contra incendios tras extraer lecciones de un mortal incendio en Hong Kong. Los funcionarios del distrito visionaron imágenes y un informe preliminar del incidente en una reunión. El incendio de Hong Kong se ha cobrado al menos 146 vidas.
La Nueva Área de Binhai de Tianjin celebró el sábado una reunión sobre seguridad contra incendios, tras las explosiones químicas de 2015 que mataron a 173 personas. La sesión se produjo días después de un devastador incendio en un rascacielos en el distrito de Tai Po en Hong Kong, que se cobró más de 120 vidas.
Los funcionarios visionaron imágenes y un informe preliminar del incidente de Hong Kong. Los bomberos tardaron más de 40 horas en controlar el incendio. Al menos 146 personas, incluido un bombero, han sido confirmadas muertas, con otras 79 heridas y 150 aún desaparecidas. Materiales de construcción inflamables y sistemas de alarma defectuosos se cree que elevaron la cifra de víctimas.
El gobierno de Hong Kong ha iniciado investigaciones penales sobre la causa, con la Comisión Independiente contra la Corrupción deteniendo a ocho personas, incluidos consultores, subcontratistas de andamios y un intermediario del proyecto de renovación.
La Nueva Área de Binhai enumeró “siete prohibiciones estrictas” y “seis obligaciones” en su impulso a la seguridad contra incendios. La iniciativa busca extraer profundas lecciones de la tragedia de Hong Kong para evitar repeticiones. Las explosiones de 2015 involucraron químicos como nitrato de amonio, nitrocelulosa y cianuro de sodio.