Compañía de viajes desaconseja turismo en Cuba para 2026

La empresa global de viajes Travel Off Path recomienda evitar los viajes turísticos a Cuba en 2026 debido a crisis en electricidad, agua, alimentos y salud. Las llegadas internacionales han caído entre 20 y 30% en comparación con el año anterior. Aunque el país es culturalmente fascinante, las condiciones básicas para un vacaciones seguras están fallando.

Cuba enfrenta una crisis sistémica que afecta directamente a los turistas, según el análisis de Travel Off Path. El colapso repetido de la red eléctrica ha causado apagones nacionales, dejando ciudades como La Habana a oscuras por horas. Autoridades han reconocido cortes diarios prolongados por falta de combustible y capacidad insuficiente. Incluso los resorts grandes dependen de generadores con combustible escaso, lo que reduce servicios en propiedades de alta gama.

Estos problemas se extienden a otros servicios esenciales. Sin electricidad, las bombas de agua fallan, causando interrupciones en el suministro en barrios y hoteles. Cuba sufre escasez severa de bienes básicos como arroz, aceite de cocina y productos frescos, con estanterías vacías en tiendas y problemas de suministro en restaurantes de áreas turísticas. En salud, brotes de enfermedades transmitidas por mosquitos como dengue, chikungunya y el virus Oropouche —confirmado por primera vez en mediados de 2024— complican las cosas. Los hospitales carecen de suministros y medicamentos, y los apagones afectan refrigeración y diagnósticos.

El sistema monetario añade caos: una tasa oficial de alrededor de 120 pesos cubanos por dólar estadounidense contrasta con la informal, que supera los 300 e incluso 400 pesos. Las tarjetas de crédito y débito estadounidenses no funcionan, obligando a llevar efectivo. Esto hace que los visitantes paguen hasta tres veces más en servicios oficiales. Además, ha aumentado el crimen violento, incluyendo robos y asaltos, según alertas de la Embajada de EE.UU.

Un guía local resumió: “La gente ya no busca dinero extra. Piden comida, jabón, cualquier cosa. Cuando se van las luces, la tensión sube rápido”.

Muchos ingresos turísticos benefician a GAESA, un conglomerado militar que controla hoteles y transporte. Expertos cuestionan si el turismo de ocio ayuda o agrava la situación para los cubanos locales. Sin embargo, viajes por familia, humanitarios o académicos podrían justificarse con precauciones, como seguir alertas de salud y empacar esenciales.

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