Veinte años después de las muertes de Zyed y Bouna, llamada a un plan urbano nacional

Veinte años después de la tragedia que mató a Zyed y Bouna en Clichy-sous-Bois, el alcalde de Sarcelles, Patrick Haddad, pide reafirmar la ambición colectiva mediante un plan urbano nacional. A pesar de los avances innegables en los barrios prioritarios, denuncia las fracturas persistentes y los recortes presupuestarios. En su opinión, la acción pública debe fortalecerse en medio de múltiples crisis.

El 27 de octubre de 2005, Zyed Benna y Bouna Traoré, dos adolescentes, murieron electrocutados en Clichy-sous-Bois (Seine-Saint-Denis) mientras huían de un control policial. Esta tragedia desató disturbios en los barrios obreros de Francia, exponiendo profundas fracturas e iniciando un debate nacional entre respuestas sociales y de seguridad.

En un artículo de opinión en Le Monde, el alcalde de Sarcelles, Patrick Haddad, cuestiona la idea de que 'nada ha cambiado'. Destaca los avances sustanciales a través de los programas de la Agencia Nacional para la Renovación Urbana (ANRU): cientos de proyectos de vivienda han visto transformadas sus casas, modernizadas sus instalaciones y rediseñados sus espacios públicos. Estas iniciativas trajeron 'respiro, consideración y recursos' a las zonas más frágiles. Durante casi dieciocho años, no se produjeron disturbios mayores, lo que demuestra que 'la acción pública, cuando es constante y financiada, puede apaciguar y dinamizar los territorios'.

Sin embargo, Haddad advierte de los desafíos continuos. Los barrios prioritarios, golpeados duramente por las crisis terrorista, sanitaria, inflacionaria e internacional, concentran ahora una pobreza récord: casi uno de cada dos residentes vive por debajo del umbral de pobreza. Estas áreas, hogar de gran parte de la juventud y de los trabajadores de primera línea, deberían ser centrales para la recuperación económica y la afirmación republicana. En cambio, enfrentan recortes presupuestarios: el financiamiento de la política de la ciudad disminuye incluso cuando las necesidades aumentan. Los disturbios de 2023, únicos en la historia, no motivaron medidas para la cohesión social.

El debate va más allá de las finanzas: el discurso nacional se ha desplazado hacia la derecha, con un enfoque dominante de seguridad impulsado por una derecha radicalizada y las ideas del Rassemblement national (RN) que influyen incluso en el bloque central. Haddad aboga por un plan urbano nacional para reafirmar la ambición colectiva.

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