Las autoridades en Scottsdale, Arizona, han detenido a dos adolescentes acusados de intentar robar 66 millones de dólares en criptomonedas de una vivienda local, una trama que dicen fue orquestada mediante extorsión. Los sospechosos, que viajaron desde California, se hicieron pasar por conductores de entregas antes de entrar en la residencia y reducir a sus ocupantes. El caso presenta paralelismos con un episodio de 'Black Mirror' que involucra crímenes coercitivos.
El 8 de febrero de 2026, la policía de Scottsdale, Arizona, detalló la detención de Jackson Sullivan y Skylar Lapaille, dos adolescentes imputados en relación con un fallido intento de robo de 66 millones de dólares en activos cripto en una vivienda. La pareja había recorrido más de 600 millas desde California para llevar a cabo el atraco, que los investigadores creen que les fue impuesto por extorsionistas no identificados conocidos solo como “Red” y “8”.Estas figuras misteriosas contactaron a los adolescentes a través de la aplicación encriptada Signal, proporcionándoles detalles sobre el objetivo y 1.000 dólares para suministros. Entre los objetos incautados por las fuerzas del orden se encontraba una pistola impresa en 3D, aunque carecía de munición y su operatividad era incierta. Los sospechosos se acercaron inicialmente a la vivienda haciéndose pasar por personal de entregas, una táctica reminiscente de un robo de 11 millones de dólares en cripto en el barrio Mission Dolores de San Francisco el año anterior. Una vez dentro, supuestamente utilizaron cinta adhesiva para reducir a las víctimas.La trama se desmoronó rápidamente: la madre de uno de los adolescentes descubrió mensajes incriminatorios en el teléfono de su hijo y alertó a las autoridades, mientras que un residente logró pedir ayuda durante la intrusión. Tanto Sullivan como Lapaille fueron puestos en libertad bajo fianza de 50.000 dólares cada uno, equipados con monitores de tobillo para seguimiento.La dinámica de extorsión recuerda al episodio de la serie de Netflix 'Black Mirror' titulado “Shut Up and Dance”, en el que un hacker chantajea a un adolescente para que realice tareas peligrosas con el fin de evitar la exposición de material comprometedor. Este incidente pone de relieve las crecientes preocupaciones sobre robos físicos de cripto, denominados “ataques del destornillador de 5 dólares”, con 2025 como un año récord para este tipo de delitos. Vulnerabilidades más amplias, incluidas filtraciones de datos de empresas como Ledger y presuntas ventas de información de titulares de cripto en Francia, subrayan los riesgos que enfrentan los propietarios de activos digitales.