Dos torres de calderas fueron voladas en una central térmica en Ulsan el martes para facilitar la búsqueda de cuatro trabajadores atrapados bajo una tercera torre que se derrumbó la semana pasada. Las torres 4 y 6, que flanqueaban la torre 5 derrumbada, representaban un riesgo de mayor colapso e impedían las operaciones.
Un derrumbe en una central térmica en la ciudad sureste de Ulsan la semana pasada dejó a cuatro trabajadores atrapados bajo la torre 5, complicando los esfuerzos de rescate. Las torres adyacentes 4 y 6, que flanqueaban la estructura caída, presentaban un riesgo constante de colapso adicional, obstaculizando las operaciones. El martes, estas dos torres de calderas fueron demolidas mediante una explosión controlada para despejar el camino a los equipos de búsqueda.
La medida se consideró esencial para acelerar el rescate de los trabajadores desaparecidos, con el presidente Lee ordenando un esfuerzo total para salvar a los atrapados bajo la estructura derrumbada. El personal de rescate ahora puede acceder a los escombros de la torre 5 con mayor seguridad. Las investigaciones sobre la causa del incidente y el progreso del rescate continúan.
El evento ha reavivado las preocupaciones sobre la seguridad industrial en instalaciones de energía, destacando los riesgos continuos en tales operaciones.