El U.S. Adaptive Open concluyó esta semana en el Woodmont Country Club en Rockville, Maryland, atrayendo a 96 jugadores con diversas discapacidades. El evento, organizado por la USGA sin premios en efectivo, enfatizó la comunidad y la inclusión por encima de las recompensas económicas.
Los jugadores compitieron en categorías basadas en sus deficiencias, incluyendo amputaciones de extremidades inferiores, divisiones para personas en silla de ruedas y discapacidades intelectuales. Kipp Popert se adjudicó el título general con una ronda final de 63 golpes, logrando su cuarta victoria consecutiva. Jordan Thomas obtuvo la puntuación más baja en la categoría masculina de miembros inferiores.
Meredith Dwyer, quien utiliza una prótesis tras una amputación debajo de la rodilla, se clasificó para el evento y contó con el apoyo de su caddie y pareja, Brett Gray. Annie Hayes registró el primer eagle de su carrera en la categoría femenina para personas en silla de ruedas.
El presidente de la USGA, Kevin Hammer, describió el torneo como el evento más alegre de la organización. Los participantes destacaron el sentido de pertenencia y la oportunidad de competir al nivel de un campeonato nacional.