El general Xavier T. Brunson, comandante de las Fuerzas de EE.UU. en Corea, ha abogado por ver el Indo-Pacífico a través de una orientación de mapa 'hacia el este' para descubrir ventajas estratégicas ocultas. Esta perspectiva resalta un 'triángulo estratégico' que vincula Corea del Sur, Japón y Filipinas, enfatizando el rol pivotal de la península. Brunson argumenta que revela posiciones de fuerzas existentes como activos inmediatos contra amenazas de Corea del Norte, China y Rusia.
En un artículo publicado en el sitio web de USFK el 17 de noviembre de 2025, el general Xavier T. Brunson argumentó que rotar los mapas a una orientación hacia el este transforma la comprensión de la geografía del Indo-Pacífico. Las vistas tradicionales hacia el norte retratan la región como un vasto extensión que requiere proyección de poder de largo alcance, pero la perspectiva hacia el este revela a las fuerzas de EE.UU. en la península coreana como activos ya dentro de perímetros defensivos de adversarios potenciales durante crisis.
El Camp Humphreys se encuentra a aproximadamente 158 millas de Pyongyang, 612 millas de Pekín y 500 millas de Vladivostok, posicionándolo para contrarrestar amenazas del norte de Rusia y actividades chinas en aguas adyacentes. Brunson escribió: "Este cambio de perspectiva ilumina el rol de Corea como pivote estratégico natural."
La visión más notable es el 'triángulo estratégico' de Corea del Sur, Japón y Filipinas. Cada vértice ofrece fortalezas complementarias: la profundidad central de Corea y la imposición de costos contra fuerzas rusas y chinas; la ventaja tecnológica de Japón y puntos de estrangulamiento marítimos; y el acceso de Filipinas a las rutas marítimas del sur. "Cuando estos tres socios de tratados de defensa mutua se ven como vértices de un triángulo en lugar de relaciones bilaterales aisladas, su potencial colectivo se hace claro", declaró Brunson.
Corea del Norte condenó el mapa hacia el este en medios estatales en julio como un "mapa para la invasión". Brunson describió la flexibilidad estratégica como "la moneda de la preparación", asegurando que la disuasión se extienda desde la península al Indo-Pacífico más amplio sin desplazar el enfoque de Corea. Este marco fomenta la coordinación trilateral sobre lazos bilaterales, aprovechando ventajas geográficas para una cooperación aliada mejorada.