Variety ha compilado una lista clasificada de 18 destacados documentales y docuseries de crímenes reales de 2025, destacando historias cautivadoras que capturaron a las audiencias de streaming. La selección se centra en nuevas obras episódicas y de largometraje, excluyendo relatos de celebridades y episodios únicos de programas establecidos. Las entradas notables exploran misterios sin resolver, asesinos en serie e invasiones modernas a la privacidad.
Publicado el 31 de diciembre de 2025, el resumen anual de Variety celebra la capacidad del género para atraer a los espectadores hacia relatos de oscuridad humana, desde crímenes históricos hasta escándalos contemporáneos. La lista destaca documentales que provocaron debates públicos e investigaciones en línea, reflejando el auge del contenido de crímenes reales en plataformas como Netflix, Hulu, HBO y Prime Video durante el año.
Entre las entradas clasificadas, 'Amy Bradley Is Missing' de Netflix profundiza en la desaparición en 1998 de una joven mujer de un crucero, presentando teorías desde tráfico humano hasta una caída accidental al mar sin resolución. 'Unknown Number: The High School Catfish', también en Netflix, se convirtió en un éxito viral al examinar el acoso anónimo a una pareja adolescente mediante mensajes de texto, revelando traiciones de personas cercanas. 'Devil in the Family: The Fall of Ruby Franke' de Hulu destapa el escándalo de abuso infantil protagonizado por la influencer de YouTube y su consejera, quienes se declararon culpables de encarcelar y dañar a sus hijos bajo la creencia de posesión demoníaca.
Otros destacados incluyen 'Cold Case: The Tylenol Murders' en Netflix, que revisita los envenenamientos sin resolver de los años 80 que transformaron la seguridad de los medicamentos; 'Fred & Rose West: A British Horror Story' en Netflix, sobre los asesinatos durante décadas de la pareja en Inglaterra; y 'The Yogurt Shop Murders' de HBO, que explora los homicidios de 1991 en Austin y recientes vínculos de ADN con un asesino en serie. La compilación evita una cobertura exhaustiva, señalando la rápida expansión del género con lanzamientos semanales. Directores como Skye Borgman y Liz Garbus destacan, aportando narrativas personales y centradas en las víctimas.
Estas obras subrayan el atractivo perdurable de los crímenes reales, fusionando horror con demandas de justicia en medio de casos sin resolver y problemas sistémicos.