El colectivo con sede en Virginia Voices of Fire ha lanzado su álbum de larga duración OPHANIM en plataformas de streaming globales a través de Warner Records. Producido ejecutivamente y coescrito por Pharrell Williams, el proyecto de 13 pistas fusiona elementos corales de gospel con hip-hop, soul y R&B contemporáneo. El lanzamiento sigue a actuaciones destacadas y se basa en el creciente perfil del grupo en la música impulsada por la fe.
Voices of Fire, liderado por el obispo Ezekiel Williams, marca un hito significativo con el lanzamiento amplio de OPHANIM. El álbum, lanzado inicialmente en un formato físico y digital limitado el pasado septiembre, alcanzó el nº 16 en la lista Top Gospel Albums de Billboard. Este despliegue completo en streaming a través de Warner Records amplía su alcance a una audiencia global diversa. nnExecutive produced and co-written by Pharrell Williams, OPHANIM representa el movimiento “Rhythm + Praise”. Grabado en Virginia Beach y en la oficina de Louis Vuitton de Williams en París, destaca las intersecciones de la música sagrada, la alta costura y la cultura global. El proyecto incluye colaboraciones que unen las raíces gospel con el atractivo mainstream, incluyendo a John Legend en “BUSINESS” y “Birds Don’t Sing”, que alcanzó las Hot 100, Tori Kelly en el “ANYWHERE” infundido de funk, Teddy Swims en “WON’T HE DO IT?”, Quavo y CeeLo Green en “I FORGIVE YOU”, y Zacardi Cortez proporcionando las voces principales en “ARMOR” y “OK TO FALL”. nnEl colectivo atrajo por primera vez la atención internacional a través de una docuserie de Netflix. Bajo la guía creativa de Williams, Voices of Fire ha pasado de actuaciones en santuarios a escenarios de alto perfil, incluyendo una actuación de cierre de ceremonia en los 68th Annual GRAMMY® Awards. Allí, respaldaron a Clipse y Williams en “So Far Ahead”, junto con apariciones en pasarelas de moda internacionales y arenas deportivas importantes. nnEste lanzamiento posiciona a Voices of Fire como una fuerza líder en la música moderna impulsada por la fe, evolucionando hacia lo que ha sido descrito como un “disruptor cultural”.