La Confederación Sindical Internacional publica su índice de 2026 y denuncia el empeoramiento de los derechos de los trabajadores, particularmente en Francia y Estados Unidos.
La CSI clasifica a 151 países utilizando 97 indicadores basados en los convenios de la OIT. Francia registra su peor puntuación, marcada por la represión de los activistas sindicales y las restricciones a las manifestaciones.
En Estados Unidos, las restricciones a la negociación colectiva y el uso de la fuerza contra los trabajadores explican la inclusión del país en la lista de vigilancia. Las puntuaciones de los países europeos y americanos alcanzan su nivel más bajo desde 2014.
Luc Triangle, secretario general de la CSI, afirma que la crisis ya no se limita a casos marginales, sino que afecta al corazón de las democracias. Se identifican tres tendencias: el ataque a los líderes sindicales, la vigilancia digital y la creciente exclusión de los sindicatos de las reformas legislativas.
La organización también señala una mayor hostilidad hacia los sindicatos vinculada al auge de la extrema derecha en Europa.