Audiencia congressional
Ghislaine Maxwell compareció de forma remota ante el Congreso pero selló sus labios más fuerte que una bóveda, invocando la Quinta Enmienda ante cada pregunta. Su testimonio duró menos de una hora, dejando a todos con las manos vacías. Pero espera: ofrece un trato, contar todos los chismes de Epstein si Trump la perdona.