Salud Ambiental
Investigadores han descubierto que los antepasados humanos tempranos estuvieron expuestos al plomo durante más de dos millones de años, lo que potencialmente influyó en la evolución del cerebro y dio a los humanos modernos una ventaja sobre los neandertales. El estudio, publicado en Science Advances, analizó dientes fósiles y organoides cerebrales para revelar cómo esta toxina pudo haber impulsado adaptaciones genéticas en funciones relacionadas con el lenguaje. Estos hallazgos desafían la idea de que la toxicidad del plomo es exclusivamente un problema moderno.