Problemas de calor
Una recogepelotas sufrió un golpe de calor y se desplomó durante el partido de Roland Garros entre Andrey Rublev e Ignacio Buse el 25 de mayo. El incidente ocurrió mientras las temperaturas en París alcanzaban los 33 grados Celsius, lo que obligó a realizar varias pausas médicas también para los jugadores.