Cambio estratégico
La redirección de Tesla a principios de 2026 desde la producción de vehículos eléctricos hacia iniciativas impulsadas por IA como vehículos autónomos y robots humanoides —basándose en recientes perspectivas alcistas y bajistas de analistas— ha provocado una significativa salida de accionistas de larga data, mientras las ventas y los ingresos por vehículos caen e intensifican las preocupaciones por la valoración.